La Cicciolina: de Budapest a Roma
Hay un antes y un después de la Cicciolina. Tanto en la pornografía, como en la política italiana. Pero para empezar habría que preguntarse qué clase de conjunción cósmica y genética hace que en Hungría nazcan algunas de las mujeres más hermosas del planeta. Y no es broma. Las mujeres húngaras tienen una gracia y belleza muy particular que las ha hecho, quizás, las mujeres más deseadas en todo el planeta y, del mismo modo, ha hecho posible que algunas de las actrices pornográficas más atractivas del medio actual provengan de este país. Pero habría que volver un poco en el tiempo: la historia de la pornografía en Hungría data desde el periodo tras la caída del muro en 1989. Hasta ese entonces, tanto la producción y la distribución de la pornografía en Hungría era ilegal por el comunismo, sin embargo las leyes fueron cambiadas con la llegada de la “democracia”. De esta manera, leyes mucho más permisivas con esta industria permitieron que este país se pusiera a la vanguardia de la industria rápidamente. Directores extranjeros aprovecharon estas circunstancias además de los bajos costos de producción y la gran cantidad de actrices atractivas.

Sin embargo, la historia de La Cicciolina data de aún mucho tiempo antes de la caída del muro, y si bien se relaciona a esta conocida actriz tanto con la cultura italiana y su gobierno, cabe destacar que ella también es de Budapest. En los 60’s ya era modelo en Hungría, pero no es hasta comienzos de los 70’s que desarrolla su carrera en Italia, una vez nacionalizada. Será en los 80’s donde protagoniza su primera película hardcore y la fama crecería aún más. Su paso por la política sería el siguiente. Así, en 1987, fue elegida para el parlamento italiano con más de veinte mil votos. Buscaba luchar contra la amenaza nuclear y el hambre en el mundo. Entre los recordados momentos de su paso por el parlamento, está el momento en que ofreció tener relaciones sexuales con Saddam Hussein durante la Guerra del Golfo, para que libere prisioneros. Tras no ser elegida nuevamente en 1991, fue una de las fundadoras del Partito dell’Amore junto a la también actriz porno Moana Pozzi. Algunos intentos fallidos en la política continuaron, además de su llamado también a Osama Bin Laden para tener sexo con él y detener la violencia en el medio oriente.
Ilona Staller, La Cicciolina, es sin duda una presencia importante en los últimos años de la política europea. Más allá de su carrera o los resultados de su representación en el parlamento, es definitivamente muestra de la caída de los parámetros de sistemas de gobierno anquilosados en partidos que tan solo buscan el poder, la manipulación del pueblo y engordar sus bolsillos. La aparición de La Cicciolina en política tiene además una fuerte carga performática y artística, en la medida que su acción en tanto actriz pornográfica, haciendo el verdadero “crossover” desde el “underground” a la plataforma pública internacional, significó sin duda un gran paso para que el público internacional abra sus ojos a las verdaderas dimensiones del mercado pornográfico y su profunda integración con la cultura contemporánea. Sin dudas, la pornografía tiene el poder revelador de mostrar, quizás en su crudeza, el acto sexual como medio de producción de capital y en esto, es altamente detonador de todas las configuraciones morales, políticas o religiosas que están tras el acto sexual en diversas culturas, que buscan justificarlo o darle un sentido superior. La Cicciolina es así, como tantas otras actrices pornográficas, el impulso del género femenino por asentarse y del mismo modo, generar poder y control para sí, en una industria, política y religiones organizadas controladas por hombres.
Alexa Ray
Nada mejor que conseguir apartamentos en Budapest y explorar esta ciudad que además de hermosa, es cuna de algunas de las mejores actrices pornográficas de la actualidad.

Nancy Guzman





Alexa Ray
Traducidos por: Heloise Battista






